El último viaje del Juez Feng
junio 12th, 2008
“El último viaje del juez Feng” es una película realista de cadencia lenta, que retrata de manera amena las situaciones que se dan en la China de las minorías. La película recoge las andanzas de un viejo juez, el señor Feng y su secretaria, Tía Yang, por las regiones elevadas de la provincia de Yunnan, al sudoeste de China. Recorren impartiendo justicia de forma ambulante los peligrosos caminos de montaña de la provincia de Yunnan, con un burro cargado de víveres y la insignia nacional. Con ellos va a un recién licenciado universitario que debe aprender el oficio y que sustituirá a Tía Yang, a la que obligan a jubilarse.
Hay dos sucesos cargados de simbolismo en la película que me llamaron especialmente la atención. El primero sucede cuando en una de las múltiples paradas que hacen para descansar, les roban el asno y la insignia nacional. El robo del asno no tiene ninguna importancia para ellos, pero la falta de respeto a la insignia nacional supone una grave afrenta para el juez y su aprendiz que deciden acudir a la policía. No parece que sea así para los Na, que recurren a sistemas tradicionales para hacer aparecer la insignia. En este momento se puede apreciar el contraste entre la visión de los Han, con la veneración de los símbolos nacionales a los que no les dan la más mínima importancia los aldeanos, y la insistencia de los Na por recurrir a sistemas traidcionales (consulta a la anciana del pueblo) en vez de acudir a las autoridades, de las que parecen vivir ajenos.
Otro hecho significativo es la decisión del aprendiz de no considerar susceptible de delito el que el ce
rdo de un aldeano se comiera las cenizas de los antepasados de otro vecino, contenidas en una urna funeraria, lo que provocó una gran disputa en el poblado, y el no reconocimiento por parte de los mismos de la justicia del poder central. El juez Feng finalmente lo remedia hábilmente.
En este punto se puede apreciar como Feng, tras largos años de convivencia con los habitantes de esta región de Yunnan acaba aceptando que debe respetar las costumbres locales y adaptar su justicia a ellas si quiere que las gentes sigan respetando sus decisiones. Es interesante como se las apaña el juez para poder aplicar del derecho de la República Popular China a la que Feng representa y el derecho consuetudinario, que representan las tradiciones y costumbres Na, sin entrar en contradiciones.
Me llamó la atención es el hecho de que parece que Feng y Yang se quieren, pero ninguno osa dar un paso adelante en su relación. En occidente existe la razón, localizada en la cabeza (o el cerebro más específicamente) y las pasiones y emociones que se localizan en el corazón, pero el corazón en la cultura china no es sólo el órgano de los sentimientos, sino también de las funciones intelectuales o de las virtudes. En occidente pensamos con frecuencia en el corazón y la mente como elementos contrarios, en lucha continua. Una lucha entre el pensamiento y los sentimientos. “Para los chinos, el pensamiento y los sentimientos son la expresión de un sólo órgano, el corazón. No existe ningún tipo de oposición interna entre estos dos polos, y de hecho el razonamiento y la pasión normalmente se muestran como dos elementos en total conjunción, más que como principios de discordia.” (David Martínez Robles, Chino I, UOC)
El hecho de que los chinos “piensen con el corazón” representa una forma diferente a la nuestra de entender el mundo. Los personajes no suelen tener contradicciones internas, como ocurre en occidente, que suelen tener luchas internas entre los sentimientos que nos dicen que hagamos una cosa y la razón, que nos obliga a hacer otra. En la película se ve como los sentimientos personales quedan dominados por las convenciones sociales, incluso cuando el joven aprendiz se casa con una joven aldeana y al discutir con el padre de ella se fuga con la china al día siguiente. Únicamente osa escaparse con la chica el aprendiz porque ya se habían casado, y no hacían nada que no fuera lo correcto.
Como conclusión debo decir que la película me gustó mucho, pues es una ventana a una interesante y remota región de China y a la idiosincrasia de sus gentes. Y como crítica diré que la película muestra una imagen de una China paternalista, encarnada en el juez y su aprendiz Han, que en cierta medida respetan las tradiciones locales, pero siempre desde una posición de firmeza. Se agradece que en la película se haya dando importancia al sentido del humor, pero en algunos caso podría pensarse que trata de dar una visión de los problemas de los aldeanos como insignificantes o ridículos.
NOTA: La música me parece alucinante. Intentad ver la película en versión Original pues pierde mucho la traducida al castellano. Ah, y si vivís en Málaga o pasáis por allí podréis ver la película en los cines Albeniz por cuatro euros.
Página oficial: http://www.karmafilms.es/elultimoviajedeljuezfeng/










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