Mil y pico millones de cerebros
junio 20th, 2008Siempre se ha creído que la población china se compone de unos 1.300 millones de habitantes, unos 1,330,044,605 según la web de la CIA, pero leyendo un libro que recomiendo leer de Ted C. Fishman, “CHINA S.A.” he encontrado un pasaje muy interesante con respecto a este tema.
Mil y pico millones de cerebros.
Para hacer frente hoy día a China es necesario hacer frente a su número de habitantes, por elevado que sea. La divergencia entre el recuento oficial de 1.300 millones de habitantes que hace China y las estimaciones occidentales cifradas en hasta 1.500 millones nacen del análisis que las agencias de inteligencia llevan a cabo del consumo de grano del país, que excede con mucho las necesidades de 1.300 millones de habitantes. La población que presumiblemente queda fuera de la cifra oficial de China se oculta de manera literal entre la multitud. Entre los excluidos se encuentran niños cuya existencia, si llegara a ser conocida por las autoridades, pondría en peligro las vidas de sus padres. Tampoco se cuentan los agricultores de China que se han convertido en trabajadores emigrados y deambulan por el país sin los permisos oficiales que se exigen, o que no disponen de vivienda estable. Quizá sean trabajadores de la construcción que viven en el lugar en que trabajan, van cambiando de piso a medida que avanza la construcción, cuentan como única posesión con una bolsa de ropa y se mudan cuando se acaba la obra. Quizá los no contabilizados sean aldeanos del interior que escapan de los prestamistas de su tierra; China cuenta con todo un submundo de acreedores vagabundos que no pueden regresar a sus hogares. Lo cierto es que los funcionarios del censo no los encuentran cuando hacen sus visitas casa por casa.
Y aunque el tamaño de China es el dato más conocido del país, la magnitud humana de esas cifras continúa siendo lo más difícil de concebir. Recordemos que las estimaciones de la cifra de chinos que en los últimos años ha emigrado del campo a las ciudades va desde los 90 hasta los 300 millones. Cualquiera de las dos cifras es inconcebiblemente inmensa. Entre 100 y 200 millones de personas más se sumarán en la próxima década a los emigrantes actuales. Estos trabajadores ya representan por sí solos una formidable reserva de mano de obra. Para realizar otra comparación, digamos que la cifra de mano de obra de la Unión Europea asciende a 223 millones y la de Japón a 63 millones. Algunos núcleos urbanos de China, como Shanghai, pueden incorporar cada año un millón de nuevos habitantes. Otras ciudades de reciente creación pueden alcanzar al cabo de unos pocos años el tamaño de ciudades como Chicago o Los Ángeles.
Dada la dificultad de alimentar, emplear y evitar que la población de China quede sumida en el caos, antes solía pensarse que la propia población representaba la mayor amenaza para la prosperidad del país. La oscilación de 100, 200 o 300 millones de almas que constituyen hoy día la población flotante del país corresponden todas ellas a personas que legalmente deberían estar en un lugar pero no lo están, que deberían tener un tipo de empleo pero tienen otro y que, de hecho, representan una nación errante que es en potencia el grupo más conflictivo de China y el que resulta más difícil de controlar en el país. Y sin embargo, al igual que el señor y la señora Li, constituyen también el grupo que transmite a China su afán de modernización.
China S.A. “Cómo la nueva potencia industrial desafía almundo” Página 67
Ted C. Fishman










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